Mi deseo brillando

Deseos de compañía de amor. Sólo deseos; presente sin compañías. Y una realidad que culmina mis maripositas en la panza. Hay un placer que alegra pero no completa mi ser. Hay un mundo de atracciones para los ojos. Hay vínculos descartables, amores efímeros y de fantasía; nuestros cuerpos no hablan de nuestras historias, nos miramos sin ser cómplices, y nuestras manos no se complementan. Hay piel, sí; pero sin amarnos, sin deleitarnos. En este oasis sentimental, gana la belleza que es externa, una funcionalidad que es frívola, una expresión estética o una simbología de pertenencia. Es el triunfo de un corazón de piedra, de un amor de metal precioso o de una aleación que apenas brilla. Es sólo una ornamentación para el cuerpo…

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Deseos de compañía de amor, realidad que me culmina. Inquietud por dentro que me moviliza. Y siento que algo me falta, me encuentro desnuda, incompleta. Entonces quise desentenderme de ese oasis sentimental y bucear un destino deseado. Quise viajar para acariciar el sentir, para hallar lo más preciado. Y me transporté en el tiempo… transité por la edad de piedra, la edad de bronce, la edad media hasta Renacer para revolucionar mi cultura, mi arte, mi arquitectura; la escultura. Y al caer la luna, en mi último paseo me encontré con alguien…

Una colección de animales
La colección de animales salvajes por Maison Boucheron
Ambos compañeros de protección y preciosos, los animales se transforman en joyas y se unen para formar una colección de joyas que es rica en creatividad y vibrante de emoción.

Deseos de compañía de amor. Sólo deseos; presente sin compañías. Y una realidad que culmina mis maripositas en la panza. Hay un placer que alegra pero no completa mi ser. Hay un mundo de atracciones para los ojos. Hay vínculos descartables, amores efímeros y de fantasía; nuestros cuerpos no hablan de nuestras historias, nos miramos sin ser cómplices, y nuestras manos no se complementan. Hay piel, sí; pero sin amarnos, sin deleitarnos. En este oasis sentimental, gana la belleza que es externa, una funcionalidad que es frívola, una expresión estética o una simbología de pertenencia. Es el triunfo de un corazón de piedra, de un amor de metal precioso o de una aleación que apenas brilla. Es sólo una ornamentación para el cuerpo…

Deseos de compañía de amor, realidad que me culmina. Inquietud por dentro que me moviliza. Y siento que algo me falta, me encuentro desnuda, incompleta. Entonces quise desentenderme de ese oasis sentimental y bucear un destino deseado. Quise viajar para acariciar el sentir, para hallar lo más preciado. Y me transporté en el tiempo… transité por la edad de piedra, la edad de bronce, la edad media hasta Renacer para revolucionar mi cultura, mi arte, mi arquitectura; la escultura. Y al caer la luna, en mi último paseo me encontré con alguien…

Dresstyle-Boucheron 18k Pink Gold Herisson HedgehPink Gold Herisson Hedgeh by Boucheron

Novedad que irrumpió mi descolorido paseo. Te vi y apenas me agradaste:

– Es lindo?

– Y… es bueno.

Y en la nueva luna nuestro sinquehacer nos encontró otra vez. El buen rato recibió mis maripositas en la panza; Enamorada?. Presenciamos un diálogo creativo, nos enseñamos historias de experiencias. Volví la mirada y me agradó tu belleza. Me destellaste tu chispa, te regalé la mía; una antesala de adoración. Escalamos el tesoro que escondíamos cantando la libertad que compartíamos. Nos olvidamos de la serie repetitiva del pasado, nos despojamos del ornamento y del estatus para un romance más contemporáneo. Creamos un símbolo propio, tan nuestro. Diseñamos un destino unido.

Cumplimos la compañía de un amor deluxe… compartimos el concepto que delineaban nuestros cuerpos y nos fundimos para contarnos la identidad de nuestro existir. Le dimos significado a esto que nos irradia. Reciclamos el amor bajo la luna de plata y el bienvenido sol de oro. Nos concebimos en el presente para proyectar nuestra durabilidad que encanta: el amor trascendental, regalo a nuevas generaciones. Y hoy te vi lindo. Me conmovieron tus detalles, tu manera de ser, de existir, tu clima, tu luz… y comprendí la belleza como el vínculo que nos cristaliza, que nos retroalimenta. Ayer nos amamos con la mirada y hoy te amo en mí.

Quiero expresar mi arte con el cuerpo, quiero escuchar el viento de tu interior, quiero que me abraces entera. Es tanta mi devoción que me he olvidado de tus quilates y hasta las leyes de fidelidad: puedo prestarte, puedo compartirte… Pero sólo pretendo que hables de mí, te impregnes en mí. Mi deseo de ayer, es una compañía viva en posmodernidad. Hoy se derrumbó la realidad que me culminaba. Hoy quiero un presente: el regalo de recorrer tu corazón de oro, para hallar la piedra preciosa que complementa mi alma. Es mi deseo brillando, es una aleación de amor:

– Señor Joyero, Quiero esa escultura.

Boucheron
Y así fue como el bello ornamento enamoró a la dama. Fue un flechazo a segunda vista porque el amor vino luego… con la emoción de conocerlo y sentirlo en su cuerpo.

Simba Bracelet by Boucheron-Set with a yellow cushion-cut sapphires, paired with-DresstyleSimba Bracelet by Boucheron

Con huesos, piedras, dientes en la edad de piedra y con piedras preciosas o semipreciosas y metales como oro, plata, platino y cobre en la edad de bronce, la joya de ayer como objeto ornamental para el cuerpo, símbolo de belleza, uso funcional, simbolismo de estatus, pertenencia o protección de amuleto. Y con el transcurrir de los años, una repetición de múltiples historias, producciones en serie o simplemente el valor estético hasta la posmodernidad: el inicio de la caída del muro de Berlín produjo un cambio de paradigmas en todos los ámbitos de la vida.. Con la técnica y el respeto por la historia de la joyería de ayer, se crea un presente que nos identifique personalmente, hable de nuestra ideología, explote nuestros sentimientos hacia afuera. El hoy con esculturas diseñadas, deluxe contemporáneo, complementación de materiales, reciclaje, calidad y durabilidad. Una joya como poesía creativa, como vínculo con nuestro cuerpo, como lenguaje de identidad, como regalo de generación en generación, como despertar de una emoción de la que podemos enamorarnos por la belleza que perciben nuestros sentidos.

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